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Francisco de Manuel, contundente en todos los tercios, se reafirma como uno de los novilleros punteros de la temporada

Mundotoro

23/07/18

Astifino y cornidelantero, algo ensillado, el colorado quinto salió enterándose y no permitió estirarse a De Manuel. Volvió a banderillear con vistosidad. Sobrado de facultades. Dos pares poderosos al cuarteo y un tercio, de nuevo al quiebro -y de nuevo el más brillante-, citando esta vez de rodillas. Luego, en el último tercio hubo una faena importante del madrileño que, a base de mando, logró imponerse a un novillo que reponía lo suyo. Prácticamente todo al natural. Cuatro tandas, quizás cinco, en las que logró ligar a novillo parado. Echando los vuelos y enganchando la embestida del utrero, que humillaba, pero tenía ese defecto al final del muletazo. Final muy torero por bajo. Se perfiló en la suerte suprema y volvió a hundir el acero entero. Otra gran estocada. De premios. Como la oreja que paseó. De ley.

 

Alto y lleno, bastito de hechuras, aunque también agradable por delante, el gacho segundo vino vencido por dentro en el saludo capotero de Francisco de Manuel, al que además molestó Eolo. Corrigió ese problema sacándolo a los medios y allí le pegó un buen ramillete de verónicas. Buenas, las dos medias. El quite, por el mismo palo. Tuvo movilidad el utrero en estos primeros tercios y lo aprovechó el madrileño en un espectacular tercio de banderillas. Cuarteando, de dentro a fuera y al quiebro, el mejor de los tres. Muy ajustado. Comenzó a torear más allá de las dos rayas y buscó domeñar y prolongar la embestida de un toro al que le faltó recorrido. Esa falta de pujanza del burel se hizo más evidente según avanzó la faena y De Manuel, que cuidó siempre la colocación, tuvo que recortar las distancias y meterse entre los pitones, muy cómodo, para llegar al tendido, aunque faltó continuidad al trasteo. Pinchazo y buena estocada. Hasta la yema. Saludó una ovación.

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Francisco de Manuel pone

toda la carne en el asador de Pincha

El Mundo

06/07/18

El novillero madrileño sale a hombros tras imponerse y desorejar con su valor natural a un complicado utrero; Toñete y Cadaval también suman un trofeo en la amable apertura de feria.

Una entrada superior arropaba la novillada prólogo de la Feria de San Fermín. Un clásico renovado con el debut de la ganadería navarra de Pincha. Que debió ser bastante mejor para corresponder a tan alta apuesta. También se presentaban Alfonso Cadaval y Francisco de Manuel en Pamplona; Antonio Catalán 'Toñete' repetía en la tierra paterna.

De suelto a rajado pasó el huido tercero. Francisco de Manuel demostró su potencia banderillera antes de una labor condicionada por las constantes fugas que impidieron desarrollar su concepto de mano baja (leve petición y saludos).

Dificultoso incluso para banderillear fue el sexto. No descolgó tampoco en la firme muleta de Francisco de Manuel. Que puso toda la carne en el asador con su valor natural. Atacó con plomada y asiento. Y se volcó con la espada para salir a hombros (dos orejas).

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Francisco de Manuel, firme y entregado, a hombros en la novillada inaugural

La Razón

06/07/18

Francisco de Manuel, de grosella y oro: pinchazo y estocada tendida (ovación tras leve petición de oreja); gran estocada (dos orejas). Salió a hombros.

Buena actuación en general de las cuadrillas con capote y banderillas, sobre todo Sergio Aguilar en su magistral brega con el sexto.

Primer festejo de abono de los Sanfermines, en horario de tarde noche, con tres cuartos del aforo cubierto (unos 15.000 espectadores).

El valor, la torería y la determinación de Francisco de Manuel, al que correspondió además el peor lote de utreros, marcaron las diferencias en la novillada que abrió hoy la Feria del Toro de Pamplona, al final de la cual salió a hombros por la puerta del encierro.

Para llegar a alcanzar tan valioso triunfo, el novillero madrileño tuvo que poner absolutamente todo de su parte ante dos utreros prácticamente negados a la pelea, tanto su primero, que se rajó ya en banderillas y no paró de huir, como el sexto, reacio siempre a emplearse, pero al que aun así cortó dos orejas más que merecidas.

Porque De Manuel, que ya dejó clara su buena proyección en la pasada feria de San Isidro, no solo no se desanimó sino que buscó siempre los pocos resquicios que le dejaron los utreros para, con una gran firmeza de plantas y una clara voluntad de triunfo, encontrar la vía que le llevara hacia el éxito en otra feria capital.

Al rajado tercero lo banderilleó con facilidad antes de acosarlo por toda la plaza y, a pesar de que el animal salía desentendido hacia la querencia de chiqueros, robarle bastantes muletazos estimables, sin posible ligazón pero dejando nuevas muestras de su buen y clásico concepto.

Un pinchazo antes de la estocada le negó la posibilidad de cortar el primer trofeo. Y, aun así, en una loable muestra de vergüenza profesional, prefirió saludar una ovación desde el tercio antes que robar una vuelta al ruedo que nadie le hubiera protestado.

Pero lo mejor de su actuación llegó con el sexto, un novillo zancudo y al altiricón que, por actitud y por su propia construcción física, se negó a emplearse y a descolgar la cabeza ante los engaños, además de esperar y medir ya desde el tercio de banderillas.

Tampoco entonces se vino abajo el novillero, sino que ayudado por el capote de su banderillero Sergio Aguilar, en el que fue todo un recital de temple y mando en la brega, De Manuel hizo siempre por meter los brazos entre los astifinos pitones del utrero para clavar los palos, con alguna pasada en falso pero derrochando valor y mérito.

Ya con la muleta, se asentó sobre la arena con plomada para, sin una sola duda y manejando el engaño a la altura adecuada, ligarle con habilidad y temple dos excelentes series con la derecha hasta que el novillo se paró definitivamente.

Y cuando ya no parecía haber nada más, aun se metió en la distancia corta para sacar a pulso varios pases más y, sobre todo, volcarse con limpieza y rectitud sobre el morrillo y dejar una soberbia estocada al volapié.

Las dos orejas para Francisco de Manuel fueron más que justas, y más aún en comparación con las que pasearon sus compañeros de cartel sendos trofeos pedidos y concedidos con gran generosidad para dos faenas sin excesivos méritos.

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A hombros Francisco de Manuel, premio a la fe en Pamplona

Aplausos

06/07/18

Tendió el tercero a la huida desde el primer tercio. Banderilleó con facilidad De Manuel, que brindó al público justo cuando se le arrancó el novillo. Echó a continuación las rodillas al suelo en el inicio de la faena. Mantuvo en el último tercio su condición rajada el de Pincha. Intentó encelarlo y sujetarlo el joven espada a base de aprovecharle las querencias y dejarle siempre la muleta puesta en la cara. Faena de torero lúcido, inteligente y capaz. Un pinchazo se interpuso en la concesión del trofeo que pidió el público.

Con trapío el castaño sexto, de seria expresión. No fue fácil banderillar al de Pincha, que esperó un mundo en los embroques y obligó al torero a exponer y hacer un esfuerzo. Brindó De Manuel al maestro Pedro Gutiérrez Moya "Niño de la Capea" -presente en un tendido- y mostró autoridad en el prólogo de la faena de muleta. No fue lucida la embestida, pero ello no fue óbice para que De Manuel -todo querer- persiguiera el triunfo con ahínco. Se metió entre los pitones en los compases finales. Hundió el acero al volapié, dobló de inmediato el novillo y logró arrancar un trofeo. El público pidió con fuerza un segundo y el presidente acabó accediendo. De Manuel abrió la primera puerta grande de los sanfermines.

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Francisco de Manuel triunfal por la puerta grande

BURLADERO.TV

06/07/18

3° Fundidor, nº 65, negro, mulato, 405 kg, para Francisco de Manuel. Inicia en tablas por verónicas llevándolo con suavidad y rematando con una buena media. Lo coloca al caballo en dos ocasiones. Quite de Alfonso Cadaval. Banderillea el matador colocando los tres pares con una soltura innata, recibiendo una clamorosa ovación. Brinda al respetable. Inicia faena de rodillas en los medios a un novillo falto de fijeza y rajado que dificulta la lidia. Templado y con tesón logra sacar faena llevándolo poco a poco a sus terrenos. Pinchazo, estocada tendida. Petición de oreja y ovación.

6° Oportunisto, n° 1, colorado 422 kg para Francisco de Manuel. De salida el novillo rajado, despistado y sin fijeza,. Lances sueltos de verónicas, justo en varas, quite del sevillano. Banderillea de nuevo el matador ante la dificultad. Su predisposición logra una gran ovación teniendo que salir a saludar. Brinda al maestro Capea. Inicia faena de mucha predisposición logrando sacar pinceladas sueltas de buen gusto. Estocada certera en lo alto.

Dos orejas y puerta grande.

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